Equivocadamente, la pintura de Boticcelli, “El nacimiento de Venus” se denomina la “Consagración de la Primavera”
El ballet de Igor Stravinsky, que sí lleva ese título, no está, como se pretende desde que fuera estrenada, (y abucheada hasta ser reconocida como una nueva y poderosa forma orquestal) tal como se dice en la presentación de la obra, basada en “Cuadros de la Rusia Pagana” sino en un sueño: La obra tiene su origen según escribe Stravinsky en un visión onírica: “soñó con una escena de ritos paganos rusos en la que unos viejos sabios, sentados en círculo y observando la danza de la muerte de una doncella a la que sacrifican para hacer propicio al Dios de la naturaleza. Para salvar a la tierra, la doncella debe bailar hasta la muerte”
Su origen como celebración religiosa se remonta a las festividades de origen teutón, la fiesta de Eoster - Ostara Diosa Teutona de la primavera, el renacimiento, la fertilidad y la resurrección. En áreas germanas y celtas es conocida como: Holda, Freya, Tara. Tambien es conocida como: Eostree, Aries, Artemisa, Athena, Ishtar, Hecate, Luna, Marte, Minerva..Ostara ayuda a desaparecer el temor. Es reconocida como Valfreya, la Dama de la Guerra, que con sus poderes mágicos, cabalga el tiempo de noche oscura (invierno), guiando las almas de los muertos en batalla y quienes han sido buenos en vida, a su lugar de descanso final. Protege la fuente que contiene el agua del renacimiento (resurrección) y al ser partícipe de los secretos de la magia junto a Odín, es en esta época (inicio de la primavera) cuando vence a Cernunnos el Dios astado, el Señor de los Animales y también al Hombre Verde, Señor de los Bosques; consiguiendo el retorno del verdor de las praderas y del bosque, con nuevas criaturas retozando por sus herbales. Es así, como en este tiempo, la tierra se empieza a calentar liberándose de la fría prisión del invierno y convirtiéndose en un paraíso verde, en que los animales despiertan del período de hibernación, inundando la fertilidad y la alegría cada rincón. Abril era llamado Esturmonath, el mes de Ostara y la llegada de la primavera (hemisferio norte), renacimiento de la naturaleza, es el motivo de estas fiestas. El nombre para el punto cardinal Este, deriva de su nombre, pues el Sol nace en el Este. Su animal sagrado es la liebre, por ser un símbolo de fertilidad. El huevo es el símbolo del útero de Ostara, era pintado rojo sangre y dejado en cuevas para dar poder a los muertos. También al colorearlos, representan el renacer de la naturaleza y su infinita variedad de colores. Se enciende el fuego sagrado de Ragnarok y se pasa saltando sobre él, representando el triunfo sobre el crepúsculo de los Dioses. Este momento de la primera siembra, nos invita al renacimiento interior, fertiliza la conciencia para que sea un buen terreno en donde depositar las semillas de todos los anhelos para el año que ha comenzado.
Lejos de aquellos ámbitos de religiosidad, el pueblo acá, anuncia la llegada de la primavera, con un lento paseo por las calles ahora soleadas.
Los carros acarrean sus últimos pedidos de leña, comienzan a ventilarse a plena ventana abierta las casas, se lavan las ropas de cama más pesadas, se arreglan los patios, se rehacen los gallineros, se hunde el corazón en la tierra, porque eso sí se palpita: la nueva vida que comienza.
Mientras se atarean en los terrones húmedos los horneros y los benteveos, un remanso azul entre dos pinos verdes, se alegra con la canción de amor, del casal de cardenales.
