¿Es realmente el negro un color? Esta es una eterna discusión entre artistas, profesionales y todo simple mortal que utiliza el color en su día a día. Si bien su descripción científica dice que el negro es el resultado de la ausencia de todo color, por el contrario del blanco que es la suma de todos, que no refleja una radiación visible. Pero entonces, si el negro no es un color, ¿cómo explicamos el impacto visual y el simbolismo que se asocia a él? Pongamos un ejemplo histórico…
El impresionismo fue una corriente que no reconoció al negro como integrante de la paleta cromática, teniendo como lema: representar pictóricamente el efecto del color. Pero ocurre algo muy interesante. El hecho que los impresionistas no reconocían al negro como color no venía por el sentido estético de la composición, sino más bien por una reacción frente a la fotografía (que en aquel entonces era sólo en blanco y negro), la cual había surgido al mismo tiempo que esta corriente y resultaba mucho más barata de producir, por lo que los artistas tenían que rebuscarse la vida buscando una alternativa a la actual amenaza. Esta “prohibición” del negro en el impresionismo funcionaba mejor en la teoría que en la práctica; cuando se preguntaba a grandes artistas como Auguste Renoir – precursor del impresionismo – su opinión sobre la supresión del negro en el impresionismo por considerarse un “no-color”, su respuesta fue: “¿El negro no es un color?, ¿cómo puede usted pensar eso? El negro es el rey de los colores”. Así también Vincent Van Gogh, el cual transpasó la barrera del impresionismo siendo uno de los primeros expresionistas, decía que el negro, al igual que el blanco, tenían su razón y significado, y quien los suprime no tiene nada que hacer. Entonces, como conclusión podríamos decir que el negro es un color sin color.
La combinación de negro con amarillo es una de las más negativas (ya que el amarillo también está cargado de malas connotaciones al igual que el negro); juntos representan a todos los malos sentimientos. La palabra “negro” en griego es mèlas, y “amarillo” es colé; de la unión de estos dos colores (mèlas y colé) surgió la melancolía. (Por favor, los hinchas de Peñarol que no se ofendan, las personas responsables del artículo son:Heller, Eva; Psicología del Color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Gustavo Gili SA Barcelona.
Birren, Faber; Color Psychology and Color Therapy: A Factual Study of the Influence of Color on Human Life. University Books 1961) |