
Que las sociedades actuales son extremadamente violentas, no es una novedad. El hombre es el animal mas evolucionado en algunos sentidos, en otros, queda claro que no.
Todos los días somos espectadores de la violencia, en todos los terrenos: en las calles, en el deporte, incluso no hace mucho el palacio legislativo fue escenario de una gresca generalizada: "una serie de hechos bochornosos" que involucró a diputados de distintos sectores políticos. La violencia en el ámbito del hogar es una muestra más, o quizá otro de los síntomas que emergen a la superficie de la cultura actual, aunque el humano siempre ha sido un bicho violento.
Guerra, vandalismo, racismo, discriminación siempre han estado presentes en la historia humana. Actualmente con todas las herramientas al servicio de la comunicación y la difusión se hacen más evidentes, convirtiéndose en temas de discusión (por momentos)
La violencia contra la mujer también siempre ha existido y lo que es peor, el tema ha sido ignorado por siglos. La discriminación, explotación, persecución han sido fenómenos que han acompañado a la humanidad sin ser problematizados. Mencionaba que en la actualidad hay herramientas que permiten visualizar con mayor amplitud y desde distintas ópticas el problema. Las mujeres han ganado mucho terreno en la cultura y han accedido a puestos de poder (impensables hace tan sólo algunas décadas).
Ahora hay mujeres presidentas, senadoras, en los puestos mas altos de las empresas a la par de los hombres, predominantes en todos terrenos. Podría verse esto como una forma de evolución, una mayor tendencia a la equidad (sin embargo mueren cada vez más mujeres por maltrato, lo cual suena contradictorio).
Decía al inicio que el ser humano es un animal violento, también el único. Se habla muchas veces de agresividad y violencia como sinónimos. Sin embargo se podría marcar una diferencia entre ambos conceptos.
La agresividad es un componente natural en la conducta humana y animal en general. Nacemos con un instinto de supervivencia común a todas las especies, este nos permite defendernos (utilizando esa agresividad) frente a un peligro inminente. De manera que la agresividad está al servicio de la vida, nos permite actuar para poder sobrevivir. Los instintos, en la raza humana se encuentran restringidos, por decirlo de alguna manera, con el fin de poder convivir en sociedad, el hombre los manipula dejándolos "sepultados" en su interior, sólo aflorando cuando es necesario. La violencia que caracteriza a la especie humana es un subtipo de la agresividad, es la canalización perversa de los instintos. Es un concepto que tiene que ver más con lo social, con lo cultural. Entonces la agresividad es natural y animal, la violencia es humana.
En el momento en que alguien utiliza su fuerza (como en el caso de un hombre frente a una mujer) para controlar e imponerse tanto física como psicológicamente sobre otra persona estamos hablando de violencia. Mediante un acto violento un individuo busca el sometimiento de otro.
Se define la violencia de género como: Toda acción o conducta pública o privada en razón de su género que cause daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer mediante el empleo de fuerza física o violencia psicológica, verbal, intimidación o persecución.
Estos datos ya han sido publicados ya en los diferentes medios, pero me parece que no está de más volver a mencionarlos.
Según la información que maneja la Organización de Naciones Unidas (ONU), en el mundo, una de cada tres mujeres es objeto de violencia por parte del hombre. Este problema no discrimina razas, edades o niveles socio económicos.
En nuestro país se reciben 35 denuncias por violencia doméstica, cada diez días una mujer muere asesinada a manos de su pareja o ex pareja. En lo que va de este año se han registrado 23 homicidios, dos más que en 2008 (Según los datos que aporta el Observatorio de Criminalidad y violencia del Ministerio del Interior). La mayoría de los casos que terminan en asesinato o intento de asesinato se concentran en Montevideo y Canelones. Son los departamentos de Florida, Flores, Soriano, Rio Negro y Salto los que registran mayor taza de denuncias en relación al número de habitantes. Las mujeres entre 20 y 40 años son las más perjudicadas, sin embargo existen numerosos casos de mujeres mayores de 55 años. El 80% de los victimarios utilizan armas de fuego o arma blanca.
El número de mujeres que denuncian ha crecido enormemente en los últimos años, esto indica dos cosas: que el problema es muy grave, también que son muchas más las mujeres que dan el paso y se animan a denunciar. Recordemos que en muchos casos, el miedo al atacante hace que la situación se perpetúe por mucho tiempo, padeciendo durante años en silencio. Estos procesos no sólo pueden culminar en homicidio sino que puede llevar al suicidio, como consecuencia de los daños psicológicos sufridos.
Es triste, pero este es un fenómeno que ha estado siempre presente, actualmente, en el siglo XXI, se cuenta con innumerables estudios y medios para su difusión que permiten ponerlo sobre la mesa para su análisis y reflexión. De la misma manera debería servir como herramienta para actuar, es responsabilidad de cada ciudadano llevar estos números a cero. Parece una meta poco realista, viendo como se están dando las cosas, sin embargo debe estar planteada desde ya.