Sueño y realidad
Cuando dormimos estamos accediendo al lugar más difícil de entender, en un acto tan común como es soñar, nos acercamos sin saber, a los secretos más oscuros que podemos guardar.

Todos lo hacemos, sin embargo comprender este fenómeno y cuales son sus significados ha llevado al Hombre varios milenios de investigación. Todos nos hemos despertado sorprendidos por los contenidos de un sueño, por lo absurdo de éste. Muchas veces no recordamos con claridad lo que soñamos, otras veces despertamos en el momento de máxima angustia durante un mal sueño, otras despertamos en la mejor parte y deseamos volver a dormir para continuarlo, aunque sea imposible.
Distintas visiones
Decía que desde épocas muy antiguas, las distintas civilizaciones han sentido una fascinación natural por los fenómenos del sueño. En el afán de comprensión de estos se les ha atribuido diferentes significados y funciones, dependiendo de la cultura, el contexto y las formas de pensamiento predominantes en ellas. Por ejemplo los antiguos egipcios creían que los dioses les hablaban en sueños, prestaban gran atención a los mensajes implícitos en estos y su relación con el futuro, de manera que le atribuían un sentido premonitorio.
Los griegos y romanos también relacionaban los fenómenos del sueño con revelaciones divinas. Hipócrates, fundador de la medicina científica afirmaba que los sueños ejercían una gran influencia sobre la salud, los utilizaba para diagnosticar enfermedades. Es interesante la creencia de los chinos, ellos entendían que el alma del que soñaba se desprendía del cuerpo para comunicarse con las almas de los muertos para traer mensajes del mas allá a su regreso.
Los sueños más acá en el tiempo
Fue en el año 1900 cuando S. Freud plantea sus teorías acerca de los fenómenos del sueño (fenómenos oníricos). Según el psicoanalista, el sueño es una vía para llegar a las zonas más oscuras de la mente, el Inconsciente. Las emociones y deseos más potentes desarrollados durante la infancia son reprimidos, o alejados de la conciencia debido a los contenidos muchas veces sexuales y agresivos que se hacen intolerables para la personalidad del niño, todavía en construcción. Para Freud estos deseos van a regresar a visitarnos mientras dormimos, durante el sueño, pero encontrarán siempre un disfraz para cubrirse. Distingue entonces entre el "contenido manifiesto del sueño", que es lo que comúnmente recordamos o podemos contar sobre éste y un "contenido latente", que sería algo así como el verdadero contenido que se expresa a través de los primeros. Esto sería una síntesis bastante grosera ya que la teoría es muy extensa y no es mi propósito extenderme sobre ella. Lo cierto es que esto provocó una ruptura en la forma de atender a los fenómenos del sueño, así como en la manera de comprender la mente humana.
Otro autor que dedicó parte de su obra al estudio del fenómeno fue Carl G. Jung (disidente del movimiento psicoanalítico). Este aportó interesantes teorías, muchas de ellas diferían de las de Freud, acerca de los sueños.
Por ejemplo, intentó explicar lo que conocemos como Deja vu, la sensación de que un suceso que está ocurriendo ya fue vivido anteriormente, puede surgir a raíz de un sueño clarividente que el sujeto no recuerda pero que, al encontrarse por primera vez físicamente en el lugar visto a través del sueño, el inconsciente transmite el dato a la conciencia como si se tratara de un recuerdo objetivo y concreto vivido con anterioridad y no de un contenido onírico. Le da cierto sentido premonitorio, así que los egipcios, tantos siglos atrás quizá no estaban tan errados.
Los sueños en el arte
Cuando el hombre pinta sobre un lienzo, cuando toca un instrumento musical o cuando escribe palabras sobre un papel, está plasmando mucho de su mundo interno sobre esa obra. Decía que los sueños son representantes de ese mundo y una forma de relacionarlos con las artes puede ser a través del Surrealismo. Este movimiento estuvo influenciado por las ideas freudianas, estos artistas intentaban mostrar el mundo inconsciente a través de imágenes. Sus creadores no lo consideraron una escuela sino un medio de explorar y conocer las regiones que hasta el momento habían sido dejadas de lado, el sueño, la locura, los estados alucinatorios eran la fuente energética de este movimiento. Uno de los principales exponentes del movimiento es el pintor catalán Salvador Dalí, según quienes saben realmente del tema, fue quien más utilizó la simbología onírica y sexual en sus obras. Uno de sus cuadros mas conocidos es: "La persistencia de la memoria", lo absurdo de los sueños puesto en la realidad a través de una pintura.
Es mucho lo que el hombre ha dicho sobre los sueños, y ha variado la forma en que se ha relacionado con ellos, a lo largo del tiempo ha podido darle distintos sentidos a este fenómeno, a través de la fisiología, las artes o el mismo psicoanálisis. El grado de fascinación parece ser el mismo, tanto ahora como hace siglos. Sin embargo, sigue siendo relativamente poco lo que se puede afirmar sobre los sueños si tenemos en cuenta que son representantes de la zona menos explorada de nuestra mente.