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Celos y Paranoia
El sentimiento de persecución, la idea de complots en nuestra contra, los celos enfermizos que destruyen una pareja, estos elementos entre otros, componen lo que llamamos comúnmente: paranoia.
Luis Devitta | 09/05/2009

El término deriva del griego: para, paralelo o de lado y nous, espíritu o pensamiento. Hipócrates en el siglo V a.c., ya utilizaba esta palabra para describir un trastorno que implicaba un deterioro mental extremo, lo que lo aleja bastante del uso actual que se hace del término.
Nos saltamos casi veinticinco siglos para encontrar a Emil Kraepelin (célebre psiquiatra alemán), con quien nace el concepto de paranoia más moderno, más cercano a como hoy se le conoce. Este trastorno pertenece al grupo de las psicosis, junto a la esquizofrenia por ejemplo. Una psicosis implica siempre la ruptura con la realidad. Uno de los elementos que distinguen a la psicosis paranoica es que la persona que la padece puede vivir mejor adaptada a la realidad, ya que no hay un deterioro progresivo del pensamiento como ocurre en otros cuadros psicóticos. No hay alucinaciones, si entendemos a estas últimas, como la percepción de objetos o estímulos que no están ahí realmente, las más comunes son las alucinaciones auditivas, percibidas como voces en el exterior o en el interior de la cabeza del sujeto. Se dice que el paranoico percibe correctamente la realidad, pero la interpreta mal, extrae los mensajes externos de acuerdo a su mundo interno.
Dice kraepelin con respecto al delirio paranoico: ""Es elaborado intelectualmente, coherente a una unidad, sin grandes contradicciones internas". Por esto se le denominó: "La locura razonante"
En psicopatología, uno de los criterios para clasificar los delirios es según su temática.
En la paranoia predominan los delirios persecutorios. El delirio celotípico o delirio de celos, es en el que nos detendremos abajo.

Relación de tres

El delirio celotípico, o celotipia es el mas se acerca o el que mas podemos relacionar a la vida cotidiana. Los celos son normales en todas las personas, esto no quiere decir que todo el que siente celos padezca un trastorno. Es muy común que un niño sienta celos cuando nace un hermano. Tiene que ver con el temor a perder el amor de sus padres, o de ser desplazado y perder el lugar que ocupa dentro de la familia. Estos celos se manifiestan en la agresividad hacia los hermanos y en las fantasías de alejarlo de la familia.
Los celos en la pareja son comunes, a menudo son una demostración del amor y de la importancia que tiene la otra persona.
En algunas personas con determinadas características de personalidad, los celos se convierten en una enfermedad, y una especie de castigo para quien la padece, pero fundamentalmente para la otra persona, quien debe sufrir todo tipo de ataques, acusaciones y persecuciones que al final terminan destruyendo la relación. Un alto porcentaje de las parejas que se separan, lo hacen debido a los celos fuera de control.
Según los especialistas, la colopatía o celotipia, consiste en transformar una relación de dos personas en una de tres. Mediante la idea delirante, la persona dominada por los celos, inventa un rival, a través de este justifica sus dudas y debilidades. Un denominador común en estas personas es la baja autoestima y ciertos sentimientos de inferioridad que acarrean desde su infancia. Los celos (fundados o no) comienzan a dominar la personalidad del sujeto, y se transforma en el núcleo patológico de su vida.
Seguir a la pareja, en sus actividades diarias, buscar entre sus pertenencias algo que les dé la certeza de que es engañado/a, se convierte en el único objetivo de su existencia. Hay un deterioro en la calidad de vida, ya que muchas veces dejan sus trabajos y demás actividades para poder dedicarse a su verdadero objetivo. La violencia física o verbal también es común, las acusaciones y peleas terminan por destruir la relación. Están seguros del engaño, pero de alguna manera debe confirmarlo, en realidad siempre se trata de ellos mismos. En los casos extremos, puede llevar al suicidio, también a terminar con la vida de la pareja, los crímenes pasionales, generalmente involucran celos.

Celos Divinos

En la mitología griega, la diosa Hera, esposa y hermana de Zeus es conocida en los relatos homéricos, por su personalidad celosa e impulsiva. Movilizada por estos sentimientos se mostró cruel, especialmente con las amantes de su esposo y sus hijos, productos del adulterio cometido por el dios supremo del Olimpo.
Sémele, fue una de las amantes de Zeus, Hera, mediante uno de sus trucos, incita a la joven que pida ver a su amante en su máximo poder, de esta forma muere envuelta en las llamas provocadas por el mismo Zeus durante la unión.
El popular Hércules fue perseguido durante toda su vida por ella, debido a que era hijo de Zeus y Alcmena, Hera retrasó su nacimiento para que este no ocupara el trono de Micenas, luego mandó dos serpientes para que lo mataran.
Convirtió en osa a Calisto, luego de que esta diera a luz a Arcas, por supuesto, éste era el producto de su relación con su esposo. En las mismas circunstancias convierte a Io en ternera.
Las ideas paranoides son comunes en el hombre, en cierta medida se pueden relacionar con la capacidad de cada persona de poder anticipar determinadas conductas hostiles en su contra, por lo tanto pueden ser útiles en algunos casos, sin embargo cuando la intensidad y persistencia de estas ideas se apoderan de la personalidad de un individuo, se pueden transformar en un trastorno grave.








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