
Graciela Bianchi es una profesora que actualmente tiene a su cargo el liceo Bauzá de Montevideo. Desde hace un tiempo esta docente está en conflicto con las autoridades debido, fundamentalmente, a la forma en que se deben llevar adelante las riendas del instituto.
Bianchi se ha negado sistemáticamente a cumplir con las “sugerencias” de igualar para abajo, a los efectos de que los alumnos no se queden estancados en los liceos.
Los desencuentros entre la directora Bianchi y las autoridades de la educación son casi constantes. El último tuvo que ver con la falta de seguridad en el entorno del local de estudios que se ha convertido en un foco de inseguridad para quienes allí estudian y trabajan.
Antes, la directora del Liceo Bauzá criticó la implementación del programa Compromiso Educativo, que brinda apoyo económico a los estudiantes que se han desvinculado de la Educación Media.
Para Bianchi hay que seguir el ejemplo de países como Suiza o Estados Unidos, donde “hasta la Policía los va a buscar a los padres si los estudiantes no van. Les cobran multas, les afecta la seguridad social. Si queremos parecernos a los países que tienen mejores resultados, tenemos que ir por el trabajo y la exigencia, no por el facilismo. El paradigma tiene que ser inverso, no tenemos que pagarles para que estudien como sucede en el programa Compromiso Educativo”.
Así, Bianchi se ha convertido en una piedra en el zapato para las autoridades de la enseñanza y, a pesar de su militancia orgánica en el sector de Asamblea Uruguay que lidera Danilo Astori, ha sido convocada por los partidos tradicionales para que explique, en sus locales partidarios, su visión de la enseñanza y los problemas que enfrentan los docentes, más allá de la visión corporativa que tienen los sindicatos.
El director del Ministerio de Educación y Cultura Pablo Álvarez es uno de los jerarcas que tiene a su cargo la marcha de la educación del país y, claro, de alguna manera se ha visto cuestionado por los dichos de Bianchi. Es así que la directora del Liceo Bauzá se ha convertido en mala palabra y cuando no se tienen argumentos para cuestionarla, se usan otras herramientas…
De esta manera se pierde la imparcialidad que es uno de los deberes del funcionario público. El principio de imparcialidad deriva del de igualdad previstos en los artículos 8 y 72 de la Carta Magna. Esto significa que la Administración, que el funcionario, debe ser imparcial aunque en el procedimiento esté en juego el interés general. La imparcialidad es un principio que pertenece a todo el orden jurídico. Así, los funcionarios que inspiren razones de parcialidad, deben excusarse y deben ser recusados.
El principio de que se trata, también, fue establecido en el art. 3 del Decreto 500/91 que establece: "Los funcionarios intervinientes en el procedimiento administrativo deberán excusarse y ser recusados cuando medie cualquier circunstancia comprobable que pueda afectar su imparcialidad por interés en el procedimiento en que intervienen o afecto o enemistad en relación a las partes, así como por haber dado opinión concreta sobre el asunto en trámite (prejuzgamiento). La excusación del funcionario o su recusación por los interesados no produce suspensión del procedimiento ni implica la separación automática del funcionario interviniente; no obstante, la autoridad competente para decidir deberá disponer preventivamente la separación, cuando existan razones que, a su juicio, lo justifiquen".
Álvarez ha perdido la imparcialidad con la directora Bianchi, como muchos otros, es cierto, pero este jerarca dio un paso más allá. Jugo a ser Gran Hermano. Le quiso hacer una broma a la directora del liceo Bauza, según se supo, pero en el fondo lo que hay es un claro hostigamiento, impropio de la jerarquía que ostenta.
Se ha dicho, a manera de defensa del jerarca que solo se limitó a reproducir algo que ya estaba en la red. Es cierto. Pero el solo hecho de que Álvarez haya colocado el video en su página personal ya constituye un aval, que antes no tenía. Recordemos que fue filmado a escondidas por estudiantes como forma de buscar el desprecio hacia la directora
De todos modos, el comportamiento infantil, propio de un militante y no de un jerarca de la educación es solo una anécdota que debería saldarse, como pasaría en un país en serio, con un gobierno en serio, con su renuncia.
Acá el problema de fondo es la educación, el futuro de los jóvenes NI NI, los que ni estudian ni trabajan. Acá el problema es la crisis de autoridad que se ha generado en la educación, porque como bien señaló un periodista duraznense, Elio García, arraigado desde hace muchos años en Carmelo: “la actitud de Pablo Álvarez demuestra algo que se dice por ahí y que es tan básico como que si en el hogar no dan valores, no hay arreglo”.
Nuestra sociedad está en problemas, se pueden hacer muchas cosas por lograr una mejor calidad en la educación institucional, pero si falla la base todo se cae.