Noticias Tuyas, estés donde estés | Durazno, Uruguay | Seguínos en Seguínos en Facebook      
El mundo y su ombligo
El Mito. Existen distintas versiones acerca del mito de Narciso, quizá la más conocida sea la del poeta romano Ovidio. Narciso era, aparentemente, un joven de una belleza extraordinaria. Cuenta la historia, que tanto mujeres como hombres eran cautivados por su aspecto inigualable. Pero su belleza sólo se correspondía con la indiferencia hacia el amor que provocaba. Digamos que él era su propio mundo, no tenía necesidad de vínculo alguno con los demás.
Luis Devitta | 25/09/2010

Tiresias era un adivino, quien había vaticinado el dramático final del joven a su madre, la ninfa Liríope: Narciso viviría hasta una edad avanzada mientras no se conociera a sí mismo, es decir que nunca viera su propia figura. Bien, así vivió el joven (sin conocer su imagen). Su madre lo crió, y protegió evitando que este tomara contacto con cualquier superficie donde este se pudiera descubrir.
Eco era una ninfa que había sido condenada por la diosa Hera (esposa de Zeus) a no poder hablar, sólo podía repetir las últimas dos palabras que escuchaba. Muy afectada por esta condena, la ninfa se recluye en una cueva cerca de un pequeño río. Allí fue donde vio a Narciso por primera vez y se enamoró profundamente de él. El joven, no correspondió a ese amor y la ninfa se consumió de pena hasta morir en su propia cueva. Némesis, la diosa de la venganza, fue quien decidió que Narciso debía pagar. Algunas versiones cuentan que la diosa le provoca al joven una sed incontrolable, así, éste se dirige al río para beber agua y se encuentra con su imagen reflejada, no pudiendo resistirse, intenta unirse a ella tirándose al río y muere ahogado. Otros dicen que quedó tan enamorado de su reflejo, que no pudo dejar de contemplarlo y allí murió de inanición. En el lugar de su muerte creció una flor a la que se llamó Narciso.
Personalidad Narcisista (y una canción de amor).
Freud retomó este mito para hablar de una etapa temprana del desarrollo del niño, caracterizada por el amor a sí mismo (este es un recorte bastante grosero). Es decir se toma a sí mismo como objeto de amor. Cualquier objeto externo es considerado una parte suya. En una fase posterior del desarrollo psíquico, el niño reconoce los objetos que son externos, estos le pueden proporcionar dolor o placer. El mundo externo existe para satisfacer sus propias necesidades.
Todos tenemos rasgos narcisistas en nuestras conductas, de hecho es necesario cierto grado de valoración de uno mismo, para la vida en general. Se escucha hablar mucho de autoestima alta o baja, y tiene mucho que ver con esto. Actualmente se describe un Trastorno Narcisista de la Personalidad, en el Manual Diagnóstico y Estadísticos de los Trastornos Mentales (DSM IV).
Hay una hermosa canción del Cuarteto de Nos, que se llama "Me amo" y pertenece al álbum Cortamambo del año 2000. Desde el humor y la exageración, retrata a una persona con marcadas características narcisistas. Veamos ese trastorno a través de la canción.

Comienza así:

Me encanta mi aspecto
de hombre tan perfecto
yo soy lo más grande que hay.
Ni de sabios ni de viejos
acepto consejos
mi único rival es el espejo.

A la luna me gustaría ir
para ver como es el mundo sin mí.


El individuo narcisista tiene una percepción desmesurada de su propia importancia, exagera sus logros y capacidades. En este caso llega a tal punto, que el mundo sin su presencia sería diferente y de hecho le gustaría verlo (para comprobar que sería un mundo menos bello)

Me amo, como la tierra al sol.
Me amo, como Narciso soy
Me amo, dibujé un corazón
que dice "yo y yo"
Me amo.


Por ahí se dice que estos individuos son incapaces de amar, esto no tan es así, se aman profundamente ellos mismos, como vemos claramente en esta letra de Roberto Musso, quien lo repite una y otra vez.

Tengo tantas chicas
hermosas y ricas
pero ninguna es digna de mí.
Por eso no ando dejando corazones rotos,
me masturbo mirando mi foto.


Hay una sobrevaloración importante de su persona, esto lleva implícito la desvalorización de los demás. En este caso, el sujeto admite que aquellas damas no son dignas de él. En estos individuos falta el interés por los demás. No hay empatía o es escasa. Recordemos a Narciso, que ignoraba a todos sus pretendientes. (Lo de la masturbación obviémoslo)

Y aunque yo no creo en ningún dios
rezo para que no haya reencarnación…

…Yo me llevo solo bien conmigo
Yo del mundo soy el ombligo
De mi vida yo hablo mucho
Y cuando me hablan yo nunca escucho.
Soy de mi propia secta
Soy mi pareja perfecta
Y si, yo soy así:
propongo un brindis por mí.


La canción es simplemente una forma de acercarse a la temática con cierto humor, pero en realidad este tipo de trastornos son bastante serios, ya que traen consigo un deterioro de la vida social y psicológica del individuo. Su funcionamiento a nivel de los vínculos es trágico, por decirlo de alguna manera. Sabemos de la importancia de esos vínculos para la vida.
Estas personas generan un rechazo casi instantáneo: la arrogancia y egocentrismo no son bien recibidas por nadie. Intentan rodearse de personas que puedan reafirmar su superioridad. Es muy común que esto vaya acompañado de algún trastorno depresivo. Son personas muy vulnerables en realidad y en el momento en que se ponen en contacto con sus defectos, a través de alguna crítica, pueden sentirse tan profundamente afectados y degradados que los puede llevar a retraerse mucho socialmente.
Por otro lado todas estas características las vemos a diario, en personas que conocemos y por su puesto, en nosotros mismos. Gente que habla demasiado de su vida y escucha poco a los demás hay en todos lados, eso no quiere decir que padezca un trastorno. Esos rasgos narcisistas operan en mayor o menor medida en todos nosotros. Basta con encender la televisión para verlos todos juntos (los rasgos).
Cualquier parecido con personas y personajes de la vida real no es mera coincidencia.








Diario independiente de la región centro sur del país
Av. Artigas 374 | Durazno, Uruguay | +598 4362 4416