Noticias Tuyas, estés donde estés | Durazno, Uruguay | Seguínos en Seguínos en Facebook      
Marcación hombre a hombre
El mundial de fútbol que se está jugando en Sudáfrica y la actuación, inesperada para algunos, del equipo de Oscar Washington Tabárez, llena la agenda noticiosa y no deja espacio para otros temas, pero igualmente algunas cosas siguen ocurriendo, por lo que la quietud política es solo aparente.
Antonio Ladra | 26/06/2010

Es que, aunque el 2014 parezca lejano, ya hay grupos de dirigentes de la izquierda que se están nucleando, especialmente alrededor del ex presidente Tabaré Vázquez. Y si bien no hay pronunciamientos públicos, el movimiento es perceptible a través de algunos de sus principales operadores como la ex ministra Marina Arismendi, que cada vez que puede reitera que su presidente es Vázquez y marca su distancia con la actual cúpula del Partido Comunista, aliado al sector del presidente José Mujica.
Lo interesante es que este movimiento “tabarecista” tuvo su origen cuando se juntaron firmas para promover una reforma constitucional que permitiera la reelección del presidente, algo expresamente prohibido según la carta magna.
Aquel movimiento, si bien no llegó a concretar en hechos lo que buscaba, sí marcó la interna del Frente Amplio. El propio Vázquez nunca se expresó claramente en contra de la posibilidad de la reelección, pero los hechos llevaron a que se arriaran las banderas a la espera de una maduración política que permitiera la expresión de los “tabarecistas”.
Todavía no es tiempo para ello, es cierto. El gobierno de Mujica lleva poco más de 100 días y el presidente hoy tiene un alto índice de popularidad, incluso algo mayor a la que tenía Vázquez.
Pero así como Arismendi no hizo comentarios de corte político durante toda la campaña hacia las internas del Frente Amplio no estuvo sola. En ese trillo se encuentran los ex ministros de Salud Pública y de Transporte, María Julia Muñoz y Víctor Rossi, respectivamente. Tanto Muñoz como Rossi alentaron en su momento la reelección de Vázquez, y por ahí hay que empezar a visualizar el tono del movimiento “tabarecista”.

Es evidente que a pesar de los gestos de amistad que han habido entre Vázquez y Mujica, no hay química entre ellos. Y parece que además hay como una búsqueda deliberada del presidente de desmarcarse de su antecesor.
Los cortocircuitos que han habido con el Partido Socialista, por ejemplo, han sido no solo por la opción que hicieron los liderados por Eduardo Fernández a la precandidatura de Danilo Astori en la interna del Frente Amplio, sino, y principalmente, por la decidida vocación “tabarecista” de los socialistas, que quieren ver nuevamente al ex presidente dentro de sus filas como afiliado. Como se recordará, tras el desencuentro por el veto de Vázquez a la despenalización del aborto, el ex presidente renunció al Partido Socialista.
El cambio en la política hacia Argentina por el tema del bloqueo del puente y la instalación de la planta de celulosa es también motivo de alerta desde filas “tabarecistas”. Se concuerda con el ex presidente que el matrimonio K no es confiable y a la corta o a la larga se va a ver lo errado de la estrategia adoptada por Mujica. Asimismo se ve con preocupación como se está desmontando o rebajando de categoría algunos planes, sobre todo en el área social y que habían sido buque insignia en la anterior administración.
Entre ellos se señala los riesgos que hay de que no se cumplan los objetivos de los planes de Salud Bucal y Ocular Escolar tras la decisión del gobierno de pasarlos al Ministerio de Salud Pública.
También hay reparos respecto al voluntariado para la construcción de viviendas. Pese a considerar que se trata de un buen sistema, debe estar bajo la supervisión de equipos de trabajo multidisciplinarios: arquitectos, trabajadores de la construcción y asistentes sociales.
Se entiende que el voluntariado no implica contar con mano de obra gratis.

Como se ve, hay una suerte de gabinete paralelo que observa y analiza cada paso que da el gobierno de Mujica. Por ejemplo, hoy por hoy se ve con preocupación el giro que los sectores más duros del MPP y del Partido Comunista le quieren dar a la política económica. Se entiende que lo hecho en años anteriores permitió que el país creciera y a la vez se repartiera tanto como para poder disminuir la pobreza sin afectar los equilibrios macroeconómicos ni la imagen de un país predecible, y hoy eso está en cuestión.








Diario independiente de la región centro sur del país
Av. Artigas 374 | Durazno, Uruguay | +598 4362 4416