Ansiedad en la infancia y agendas apretadas
Comenzaron las clases en todo el territorio nacional, muchos chicos logran sobrellevar de manera adecuada la ansiedad provocada por el nuevo comienzo, otros tienen dificultades en el momento de pasar del hogar al aula.

Ansiedad de separación y fobia escolar
Es común que algunos niños en edad escolar presenten problemas con respecto al inicio de un nuevo año, que en definitiva implica un nuevo proceso: maestra nueva, quizá compañeros nuevos, etc.
Decía que es frecuente la resistencia de algunos escolares y preescolares al comienzo de un nuevo ciclo. La idea de dejar el hogar donde se sienten seguros y permanecer en un aula junto a otros chicos y al cuidado de la maestra o maestro que no conocen, provoca una ansiedad tan intensa que no logran superar con sus propios recursos anímicos, lo cual genera problemas de adaptación que pueden llegar a ser muy serios, dependiendo de cada niño.
En casos en que el temor es extremo se puede hablar de fobia escolar. Muchas veces provoca ausentismo, el niño se angustia de tal manera frente a esa situación que puede dejar de asistir a clase durante semanas, incluso meses. Esto provoca problemas académicos y también tensiones a nivel familiar. Los padres suelen sentirse angustiados y sobrepasados por la situación.
Muchas veces se acompaña de síntomas a nivel somático como mareos, palpitaciones, dolores abdominales, fiebre, náuseas, entre otros. De acuerdo a algunos autores, puede estar en relación con algunos tipos de desordenes ansiosos como la Ansiedad de separación.
Si recurrimos al Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) lo podemos observar con más claridad:
La característica esencial del trastorno de ansiedad por separación es una ansiedad excesiva concerniente al alejamiento del hogar o de aquellas personas a quienes el sujeto está vinculado (Criterio A). La ansiedad es superior a la esperada en sujetos del mismo nivel de desarrollo. La alteración debe mantenerse durante un período de por lo menos 4 semanas (Criterio B), empezar antes de los 18 años (Criterio C) y provocar malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico (laboral) o de otras áreas importantes de la actividad del individuo (Criterio D).
Los trastornos de ansiedad son cada vez más comunes, tanto en la infancia como en la adolescencia. Es vital estar atentos a los síntomas, tanto padres como maestros ya que la consulta a tiempo puede lograr grandes mejorías.
Agendas apretadas
Es muy común hoy en día hablar acerca de la sobreexposición a los estímulos que sufren los niños. Es natural que los bebés sean el centro de atención en el hogar, pensemos por ejemplo, en familias numerosas .Ahí son expuestos a muchos más estímulos de los que pueden manejar, es decir demasiadas personas tratando de obtener su atención. No quiere decir que esto sea malo pero desde pequeño ya debe procesar grandes cantidades de datos.
Luego, cuando van creciendo, acceden a la televisión, información en internet, video juegos, entonces se ven enfrentados a enormes cantidades de información que no siempre están listos para enfrentar.
Para el aprendizaje y desarrollo tanto físico, emocional como intelectual del infante es fundamental la adecuada estimulación por parte de entorno. Los padres, o quienes están a cargo, naturalmente, son responsables de fomentar ese aprendizaje en las distintas áreas, sin embargo la sobrecarga de estímulos puede jugar en contra para algunos niños.
Actualmente se ve mucho el fenómeno que algunos autores han denominado: "niños agenda". Se ve principalmente en clases medias y altas, el niño comienza muy temprano su jornada: gimnasia, inglés (u otros idiomas), computación, colegio (y las tareas domiciliarias), al final del día se encuentra tan cansado que no tiene el ánimo ni las fuerzas para recreación. Creo que no es necesario aclarar que una buena educación es indispensable. Hoy por hoy es esencial el aprendizaje de idiomas e informática para poder competir en el mercado laboral, de la misma forma que el ejercicio físico es vital. Simplemente es bueno tener cuenta también que un niño a edades tempranas necesita tiempo libre para el juego, para despejarse y esparcirse, esto muchas veces se le ve negado debido a la necesidad de cumplimiento con sus ajustadas agendas.
De la misma forma que un adulto acumula estrés debido a las actividades y obligaciones diarias, el infante desarrolla ansiedad. Las patologías relacionadas con el estrés en niños son cada vez más comunes. Es significativo que el adulto pueda estar en contacto y pueda detectar cuando el niño necesita ayuda. Esas agendas ajustadas que también poseen los adultos impiden a veces el contacto fluido con sus hijos.
La falta de estímulo hacia el niño siempre juega en contra…sucede lo mismo con la sobre estimulación.