Si bien hace más de seis meses que se vienen realizando actividades de diferente índole, en las últimas horas quedaron habilitados al uso público los Centros de Desarrollo Social de Cuchilla Ramírez, ubicado en la Escuela N° 57 y Las Palmas, establecido este último en el Salón Mevir de la zona.
El proyecto propone minimizar la emigración rural, a través de una mejora de la calidad de vida del poblador rural y mediante una descentralización que promueva el desarrollo local y la equidad territorial. Se trata de incrementar los recursos de la zona, favorecer la descentralización y fortalecer al poblador rural del departamento.
Algunas de las actividades que se han concretado incluye aquellas de carácter cultural en conjunto con Centros MEC, Dirección de Cultura de la Intendencia y Arterias; de corte deportivo con Promoción Social de la IMD; educativas con el curso de Computación Básico, enmarcadas en el ámbito de la salud apoyando a la Sociedad Rural con su programa de atención odontología para niños de escuelas rurales; charlas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca sobre biodiversidad, zoonosis y trazabilidad entre otras.
Desde el Proyecto duraznense se informó a EL ACONTECER que "en próximos días se inaugurarán el resto de los Centros, completando así la idea inicial de contar con nueve puntos de desarrollo social en las áreas rurales, aunque aún definimos fechas concretas".
Evitar el desarraigo del campo Carolina Alonzo, técnica social del proyecto, asegura a EL ACONTECER que no deja de asombrarse a cada paso que da el programa. La asesora municipal recuerda que “la acción busca minimizar el traslado y/o emigración de los pobladores rurales de Durazno a los centros poblados en busca de satisfacer sus necesidades y aspiraciones de realización personal”, y remarca que para alcanzar estos objetivos, el proyecto propone la creación de Centros de Desarrollo Social establecidos y en funcionamiento destinados a incrementar los recursos de la zona, favorecer la descentralización y fortalecer al poblador rural del departamento. “El impacto se verá directamente en la familia rural, particularmente en aquellas con mayor vulnerabilidad social, poniendo énfasis en la infancia, en los jóvenes sin inserción educativa y laboral, en las mujeres y adultos mayores más integrados y fortalecidos en su dimensión educativa, ciudadana, productiva y organizativa", explica desde la coordinación a cargo de la IMD. |
