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María Ramos, Silvina Alonzo, Cristina Figueredo y Virginia Vigñoly
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El pasado miércoles se realizó en la Escuela Granja Nº52, una jornada de trabajo para dar a conocer a la opinión pública la actividad que realiza el centro de educación rural.
Silvina Alonzo, directora del centro, dijo que se busca que la gente vea realmente lo que se hace a través de este proyecto, que comenzó en el 2003, cuando vecinos de la zona vieron con preocupación que el local escolar se iba a rematar. Tras haberse movilizado y lograr que esto no sucediera, y sumado a esto la iniciativa de la ahora Inspectora Nacional Carmen Scavone, Olga Andrade, entre otros, en el 2004 se puso en marcha el proyecto.
Actualmente concurren a este centro 57 alumnos. El cuerpo docente del instituto cuenta con una docente, Rosario Leal, la secretaria Cristina Figueredo, y los técnicos ing. agr. Marta Guedes y el Técnico Agrario Nefi Echeverría. La escuela es apoyada por una Comisión de Fomento presidida por Virginia Vigñoly.
Madrina Escolar
Luego de dar amplios detalles del funcionamiento escolar, la directora destacó que se trataba de un día muy especial. “Porque hoy queremos hacer público la resolución que tomamos junto a la Comisión Fomento, porque hay alguien que silenciosamente nos está acompañando y apoyando, que cuando fuimos a iniciar las clases, que no sabía-mos como hacer, enseguida nos acompañó. Nos ha dado un gran empuje y siempre nos ha ayudado sin interés alguno, por eso queremos nombrar a María Ramos como nuestra madrina”. María Ramos agradeció el gesto e indicó no precisar ningún nombramiento ni cargo para hacer la cosas. “Seguiremos apoyando como siempre desde que se inició la Escuela, con Carmen Scavone. Es un proyecto que queremos mucho y vamos a seguir apoyando”.
Reinserción estudiantil
La Directora del centro indicó que concurren a la escuela todos aquellos alumnos egresados de la Escuela Especial Nº81, que tienen autonomía pero que no pueden recurrir a secundaria, lo mismo que los desertores de secundaria, de UTU y de Escuela Agraria, que no alcanzan a cumplir los requisitos que el grado les exige. “Queremos que aquellos alumnos que alcancen ese grado en la parte de alfabetización con el apoyo de la maestra, en caso de que puedan acceder vuelvan a reintegrarse y puedan seguir cursando el sistema básico” expresó, poniendo como ejemplo al alumno Piter Rosano, que tiene 16 años y asiste al liceo nocturno de secundaria.
Constancia oficial
Más adelante indicó como otro de los objetivos, la obtención de parte de las autoridades de la enseñanza de un certificado o constancia del trabajo que los alumnos realizan.
“Si bien la formación que reciben no alcanza a una formación profesional el trabajo que realizan es muy bueno y una constancia de este tipo les puede facilitar para su inserción laboral” acotó.
Recursos humanos
Más allá de las necesidades de mobiliario, útiles de estudio, libros, revistas y videos relativo a las tareas de campo, materiales para poner en condiciones el tambo que trabajan los alumnos en el lugar en forma precaria, la principal preocupación del centro es obtener más recursos humanos.
Indicando que la docente que trabaja en el lugar tiene designadas 20 horas, que no puede cumplir en la Escuela, ya que sola no puede concurrir al lugar, expresó que “si tuviera otro docente, o un técnico más, podría venir un día más, que es nuestra intención y principal objetivo” afirmó. “Que los chicos puedan venir al menos un día más al centro escolar, porque estar en contacto con el ámbito de trabajo, la convivencia, la responsabilidad de saber que me levanto y concurro a la escuela, es muy importante para ellos y para nosotros, porque alcanzaríamos mejores resultados y podríamos manejar sus potencialidades de otra manera. Luchamos por ello, se han hecho llamados, pero por temas burocráticos se demoran los trámites y los docentes que se presentan consiguen otros trabajos y luego debemos comenzar todo de nuevo, desde el inicio. Incluso también necesitamos un asistente social y psicólogo, para que los alumnos también tengan la visita al hogar, saber que ellos tienen alguien más apoyándolos, más allá de sus padres que muchas veces no saben que hacer con sus hijos” concluyó.