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Presidente Zelaya posterga retorno a Honduras tras decisión de la OEA
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"Haré todo lo que pueda, pero pienso que será muy difícil cambiar las cosas en un par de días", dijo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que hoy llegará a Tegucigalpa. "No vamos a Honduras a negociar, vamos a Honduras a pedirles que cambien lo que han estado haciendo", añadió desde Guayana, donde asistió a una reunión caribeña.
Micheletti ha manifestado su férrea oposición a restituir a Zelaya, lo cual llevaría a que la OEA suspenda a Honduras del organismo
Entanto, en Tegucigalpa, miles marcharon en apoyo al mandatario depuesto y contra la suspensión de algunas garantías individuales durante el toque de queda.
Honduras: Máxima tensión. Zelaya anunció que no viajó a Honduras el jueves como estaba previsto sino "el fin de semana", y lo haría en compañía de Insulza, los presidentes de Argentina Cristina Fernández y Ecuador Rafael Correa y varios cancilleres.
"Voy a regresar a Tegucigalpa y quiero que me acompañen los que creen que tengo el derecho de terminar mi presidencia", dijo Zelaya en una conferencia de prensa ayer de tarde.
A todo esto, se sucedían los enfrentamientos entre los seguidores del depuesto presidente de Honduras y las fuerzas armadas y policiales. Las unidades de represión utilizaron gases lacrimógenos y camiones que disparan chorros de agua.
Antes de la dispersión, los manifestantes anunciaron un "paro total e indefinido" a nivel nacional a fin de exigir el retorno de Zelaya.
En San Pedro Sula, la segunda ciudad del país y a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa, mientras se realizaba una movilización pero de respaldo a Micheletti, con imágenes de la televisión mostrando a simpatizantes que alzaban carteles con mensajes de apoyo al nuevo gobierno, pedidos a la OEA para decir "la verdad" y afirmaciones de que no ha habido un golpe de Estado, como también lo ha calificado la comunidad internacional, la Policía se enfrentó en esa misma ciudad con simpatizantes de Zelaya, lo cual dejó varios detenidos y cerca de una docena con heridas menores.
Congreso refuerza toque de queda. El Congreso golpista aprobó la suspensión de garantías individuales durante las horas en que está vigente un toque de queda, mientras el gobierno de Roberto Micheletti desafió el ultimátum de la OEA de restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya.
"No se trata de un estado de excepción ni de un estado de sitio", aseguró.
Está previsto que el toque de queda, al menos hasta el viernes, se aplique de las 10 de la noche a las 5 de la mañana, aunque el decreto legislativo establece que "podrá prorrogarse por más tiempo en caso que las circunstancias lo ameriten".
Con las medidas, las autoridades de facto podrán detener a cualquiera por más de 24 horas, prohibir a las personas que se reúnan o participen en manifestaciones públicas, impedir que presenten peticiones y circulen libremente, salgan, entren o permanezcan en el territorio nacional, según sea el caso.
"Esas disposiciones ya se aplicaban en el toque de queda que prevalece en el país desde hace tres días", dijo ayer el vicepresidente del Congreso, Ramón Velásquez.
Ultimátum de la OEA. El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, durmió en la OEA y cuando despertó los cancilleres habían ya armonizado una resolución que da al nuevo presidente de su país, Roberto Micheletti, un plazo de tres días para devolverle a Zelaya el poder que le fuera quitado en un golpe militar el fin de semana.
Zelaya se apareció impecablemente vestido poco después de las 3 de la madrugada y de varias horas de sueño, concluye el informe.