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SINFONICA JUVENIL DEL SODRE DIO APERTURA AL PARTIDO
En la noche del miércoles pasado, minutos antes del tradicional clásico de fútbol entre Nacional y Peñarol, la orquesta sinfónica juvenil del Sodre ofreció un breve concierto, con la dirección del Mtro. Ariel Britos.
Walter Fumero | 07/04/2017
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Autoridades de la educación y el fútbol posan junto al Mtro. Ariel Britos minutos previos a la intervención musical en el Estadio Centenario

En un hecho sin precedentes en los escenarios deportivos de nuestro país, la orquesta juvenil y el coro nacional de niños del Sodre fueron portavoces de un mensaje de paz para los clubes deportivos de nuestro país.
Apostados en el campo de juego frente a la Tribuna América, los dirigidos por el duraznense Mtro. Ariel Britos interpretaron tres obras: «Alas a Malala», «Paz, paz, paz» e «Himno a la alegría». Entre las filas de la orquesta se encontraba actuando, con su violín, Mtro. Ignacio Fernández, actual director de orquestas de la orquesta infantil y juvenil del departamento de Durazno.

La música que transforma

Ante el destacado hecho, dialogamos con Ariel Britos, quien expresó estar «realmente super encantado por lo que ha sucedido. De alguna manera u otra fue una muy buena oportunidad de compartir con un público que no es habitual a las presentaciones que hacemos, pero que tampoco están ajeno a esta actividad. Entonces, fue una gran oportunidad para todos».
«Surge por una cuestión muy sencilla» —dijo el director orquestal— «porque nosotros impulsamos una idea y creemos que realmente la música transforma, que no es un arte solamente para ser cultivada en determinadas élites y ser entendida por algunos, entendemos que la música es una necesidad y una poderosa herramienta de socialización. En esta idea constante de sacar la música de los ámbitos tradicionales, donde siempre ha estado, tenemos desde siempre las ganas de poder participar de un evento de esta magnitud y, de alguna manera, tuvimos la excusa perfecta, dado los últimos acontecimientos que lamentablemente hubieron en el fútbol uruguayo, como para decir este es el momento de agregar un componente nuevo que haga reflexionar a la gente», añadió, y agradeció la oportunidad.

Un gran desafío

Además, Britos señaló que fue una experiencia nueva pero muy rica. «Fue un gran desafío, no solamente por lo que pudiera pasar en las tribuna —que se portaron impecablemente bien y creo que nos dedicaron un respetuoso silencio en muchos momentos—, el desafío más grande fueron las condiciones acústicas. Es un estadio que no está preparado para esto y genera algunas dificultades, con algunos delay, pero todo fue mágico y todo salió perfecto, lo disfrutamos mucho», sostuvo.

Impactante y selecto repertorio

Consultado sobre el repertorio interpretado, el duraznense indicó que fue seleccionado especialmente para la ocasión, teniendo en cuenta que se trataba de una intervención de solo diez minutos.
«Teníamos que impactar, así que decidimos comenzar con una introducción algo fuerte, que hiciera que las hinchadas se dieran cuenta que habíamos comenzado. Por eso, utilizamos la obertura de la opera Carmen de Bizet, y cumplió su objetivo», afirmó.
«Luego, buscamos algo muy popular y conocido, por lo que hicimos el tema “Paz, paz, paz” de Juanes, que lo habíamos preparado con el coro de niños, para entonces sí entrar en el tema que a nosotros nos inspiraba para la ocasión. Elegimos para ello la obra “Alas a Malala”, una composición de nuestro querido maestro mexicano Arturo Márquez, uno de los más importantes de Latinoamérica, que hizo una cumbia que fue adaptada para orquesta. Se inspiró para ello en Malala Yousafzai, esa chica pakistaní que todos sabemos fue atacada brutalmente a balazos cuando ella lo único que quería hacer era educarse. Cuando sobrevive a ese atentado brutal, dedica su vida a reivindicar esos derechos de las niñas y niños a poder educarse y salir adelante», contó.
Finalmente, la orquesta y coro juvenil del Sodre cerraron su concierto con «Himno a la alegría», «una obra ineludible, oda a la alegría de Beethoven, que invita a todos los hombres a juntarse, a ser hermanos. Nos pareció muy lindo para esta ocasión».

No hay perdedores

Ariel afirmó que la música y el deporte están relacionados. «En ninguno hay perdedores, más allá de los resultados que el marcador indique al final del partido. Creo que son todos ganadores por haber ido al estadio que nos convoca a todos a disfrutar de nuestra pasión, llámese música o fútbol. Acá ganamos todos», sostuvo.

 Publicado por El Acontecer Diario


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