Noticias Tuyas, estés donde estés | Durazno, Uruguay
Siempre me gustó ese pizarrón que dice HOY JUEGA y que en Uruguay anuncia quinielas, tómbolas, cincos de oro y otros juegos de azar. Pero habría que sacarlo de ese azar tramposo y pasearlo por otros terrenos de la incertidumbre. HOY JUEGA podría ser una invitación al teatro.
| 09/07/2015
Click para cerrar
Foto: Christian Armijos Gómez

En la vereda del sol el abrigo sobra, en la de enfrente el fresco te colma: así es Cuenca, así son las ciudades de la sierra. Camino y me desabrigo mientras paso por la catedral nueva, cruzo el parque Calderón y llego al teatro Sucre. Hace tanto que no iba al teatro, que no pisaba esas tablas, que no sentía el calor de las luces incandilándome el rostro, haciéndome ver.
Hoy compraré tizas y las llevaré al teatro Sucre: hoy juega. Cuesta imaginarlo en esta Cuenca tan prolija y eclesiástica, pero dicen que este teatro antes fue un cine porno. Claro que la pulsión siempre está, la iglesia puede condenar el mordisco, prohibir la fruta, culpar a la mujer y a la serpiente pero ¿quién frena el afrecho? El tiro sale por la culata y los gemidos de trasnoche quedan a pasitos de las catedrales del centro.
Ahora es otra cosa, claro. La ciudad paqueta tiene un teatro decente en el centro, con capacidad para quinientas personas, buenas condiciones técnicas y un espacio vacío para jugar a los mundos posibles. Pero quedan ecos: hace poco el camerino fue dividido en dos, no sea cosa que Eva le convide a Adán de su fruto prohibido.
Esta noche, como la de ayer, estaremos en escena. Junto a mis doce compas del laboratorio teatral “El Personaje Único” organizado por el grupo Clowndestinos, estaremos de muestra. Si uno se pone meticuloso, “muestra” no es la palabra. Como en un verdadero laboratorio, estuvimos un mes –ochenta horas– investigando sobre el movimiento, la conmoción, el fracaso y la irreverencia en escena; exploramos los lenguajes del clown, la danza butoh y el bufón. ¿Cómo mostrar un proceso así?
Frente a lo imposible, creamos una historia. En una semana y media –tiempo más que escaso– pusimos en escena la muerte de Inocencio, que no consigue entrar al cielo porque dios le exige su nombre completo... y él nunca conoció a su padre. Frente a esos caprichos del señor, Inocencio vuelve a la Tierra a investigar y se encuentra en mil peripecias.
Sin buscarlo desembocamos en una historia felizmente hereje. En una ciudad que respira religión y en un país ansioso por la llegada de Francisco –el papa peronista–, presentamos un espejo sarcástico. Representando una misa de bufones, me toca pasar al púlpito y leer un tramo del Génesis, donde el señor no andaba con vueltas: “A la mujer le dijo: «Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor. Siempre te hará falta un hombre, y él te dominará.»”.
Hoy juega el misterio oscuro y silencioso de la creación. Hoy se hace la luz con colores que ciegan. Vibra la escena vista desde atrás de los telones, siento la adrenalina sobre las tablas y me animo a guiarla. Improvisamos dos líneas, tres movimientos. Suenan las risas, el silencio hondo, el llanto de un niño asustado.
Salimos, saludamos, nos quitamos la pintura. No sé cómo hice para estar tanto tiempo lejos de esta maravilla. Para el futuro: llevo tiza.

 Publicado por El Acontecer Diario


COMPARTIR NOTICIA



Diario independiente de la región centro sur del país
Av. Artigas 374 | Durazno, Uruguay | +598 4362 4416